“Estaba pasando por uno de los momentos más difíciles de mi vida.”
Sentía que nada me salía bien. Trabajo, dinero, relaciones… todo estaba estancado. Sabía que necesitaba un cambio, algo que me ayudara a recuperar la suerte y la energía, así que decidí probar la Pulsera Tibetana de la Fortuna.
Cuando llegó, lo primero que pensé fue lo hermosa que era. Pero lo más importante vino después. Con el uso diario empecé a sentirme más tranquila, más enfocada. A las pocas semanas conseguí un nuevo empleo y personas importantes de mi pasado volvieron a contactarme.
Hoy siento que mi vida volvió a fluir.
Gracias por compartir este conocimiento ancestral.
— María Fernanda R., Guayaquil, Ecuador